Mientras haces el amor, olvidate del orgasmo. Tienes que estar más bien en un estado relajado. Relajaos el uno con el otro. La mente occidental está continuamente pensando en cuando llega y en qué hacer para darle rapidez y grandeza esto y lo otro, y no se cuantas cosas más. El pensar no permite que las energías del cuerpo funcionen. No permite que el cuerpo siga su propio camino; la mente no para de interferir.
Relájate… Si nada ocurre,no hay necesidad de que algo ocurra. Si nada ocurre, eso es entonces lo que está ocurriendo… Eso es también muy bonito. El orgasmo no es algo que tenga que suceder todos los días.
El sexo debería limitarse a estar juntos,a disolverse el uno con el otro. Entonces alcanzarás una absoluta vaciedad de mente, porque no hay necesidad de mente.
El amor es la única cosa que no necesita de la mente; y es en eso donde el occidente se equivoca, ya que hace intervenir a la mente incluso en el amor.